28 de Agosto de 2016 Etapa 18 día 18 Camino de Santiago de Compostela Hacia León

Cada día más acostumbrada a esta vida nómada, donde cada noche duermo en un lugar diferente, donde la mayoría del tiempo estoy en constante movimiento, nada es estático todo cambia… los paisajes cambian con cada paso,  los amigos, la gente que conoces, la cama donde duermes. Nuestros mismos sentidos están percibiendo sensaciones diferentes, los olores de la naturaleza cambian a cada paso,  los sabores de la cocina de cada restaurante en el que paro, la vista se va haciendo diferente, empiezo a dejar el desierto a un lado para volver, a los arboles y los ríos. Me siento feliz, me siento en Paz!

Ahora  me encuentro en la cuidad de León,  cuarta  ciudad grande que he visitado durante mi recorrido del camino, ya ni me acuerdo cuántos pueblos he visto, con seguridad más de 70 en tan solo 18 días. Hoy es domingo, pero se siente como sábado.

Hoy salí más temprano que nunca 5:00 am  Ni yo me lo creo… ni bien salgo del albergue del Burgo Ranero (nombre gracioso INSISTO) me encuentro nuevamente con Karry el Finlandes. -Que casualidad- Decimos los dos al unisono-

Empezamos a caminar en la obscuridad, me pide apagar la linterna del celular y me explica que puedo caminar con la luz de la luna y las estrellas, que no me preocupe, mis ojos se iban a adaptar.  Hoy fue la primera vez en mi vida que caminé por bosques y carreteras con la  luz  de la naturaleza por un poco más de 2 horas. Mi sentido del oido se agudizaba más, escuchaba sapos, bichos y fuentes de agua. Era maravilloso  vivir esta experiencia, me sentía una guerrera viviendo esto, era mi nueva hazaña cumplida y superada. No estaba sola, había a mi lado un vikingo de más de 2 metros  acompañándome para protegerme de los insectos y sapos asesinos que solo mi imaginación podían crear.

Luego salió el sol,  caminé más rápido y me despedí de él! Mi objetivo eran 37 Km hasta León, el objetivo de Karry eran 20Km, si no  aceleraba  mi paso, no iba a llegar. Me dio nostalgia la despidida, tal vez no nos volvamos a ver, el es un hombre bueno, un hombre sabio, un hombre que  transmite paz, pero poco a poco iba descubriendo que no me podía apegar a nada ni a nadie, todo cambia, nada es permanente. Y solo aceptando las cosas como vienen iba a disfrutar de este viaje.

Recibo un mensaje de J: “Nos encontramos a las 18 horas en la plaza de León al frente de la catedral. No voy a tener Internet conmigo, así que vamos a tener que hacer a la antigua, nada de whatsapp y confiar en que a esa hora nos vamos a encontrar. Quiero verte de nuevo. Besos J”

¡OMG! a la antigua… algo nuevo para mi again, en esta época donde todo lo hablamos por whastapp, son las 7 de la mañana y tengo que confiar que a las 6 de la tarde el va a estar al frente de la catedral esperándome… Tengo un poco de resistencia a la idea pero me rindo ante la situación y sonrío a la vez. ¿Se acuerdan del corre-caminos? Me sentía como esa avestruz que iba directo a ser devorada por el coyote.

Conforme iban pasando los kilomentros, empiezo a acercarme a la autopista principal que comunica con León, entonces veo una caravana de autos con Bicicletas en el techo, promocionaban la vuelta a España. -Que divertido, nunca imagine que para trasladar esas bicicletas era necesario tantos autos y tanta prensa, por mas de 20 minutos desfilaban únicamente Motor Home y autos de lujo con bicicletas.

Ni bien terminó la caravana, empiezo a escuchar autos pitando y a los conductores  saludando con sus manos. Miro hacia todas partes y si! era para mi. No habían mas personas a mi al rededor. Estaba sola en la ruta. Entendí que las personas se solidarizan con los Peregrinos, yo les devolví el saludo con un gesto, luego puse un playlist de música electrónica, algo de reggaeton y continué caminando y cantando  a viva voz.  

Por fin llego a León, veo edificios altos, avenidas y muchas personas. Son un poco más de las 3:00pm, voy a buscar un albergue para bañarme y dejar todo este peso. Recuerdo que no tengo ropa para salir, nada mas que dos leggins y camisetas de Running. Me vuelvo a reír, me causa gracia pensar que me voy a encontrar con un chico que me gusta y no tengo nada de maquillaje, perfume o ropa sexy para salir. Es todo muy nuevo para mi. “El camino de la simpleza” Nos conocimos  transpirados en un camino desértico. No importa quien gana más dinero, no importa como vamos a impresionar al otro, lo que  realmente importa  es vernos y compartir.

Son  las 6:00pm, estoy frente a la hermosa e imponente catedral de León, hago un rápido escaner visual  y lo veo sentado  en una silla  en medio de la plaza, con su camisa roja, Bermuda de jean y melena al viento,  Mi instinto me dice que llegue sigilosamente por atrás de él  y le pegue un susto. Así que eso hago, el grita del susto, me mira, suelta una sonrisa y me da un beso.

Para leer sobre la etapa anterior, Clic Aquí Etapa 17

Si quieres hacer el Camino de Santiago y necesitas mas información, Clic Aquí

Para leer la segunda parte de la etapa 18 Clic Aquí